Medicina de precisión y la asociación entre humanos y máquinas

genes
  
Por David Dimond, global Healthcare CTO, Dell EMC

Esta es una historia de dos pacientes, cada uno de los cuales experimentaron resultados muy diferentes. Me referiré a ellos como “Paciente A” y “Paciente B.”
 
El Paciente A es una mujer de 70 años de Nevada, que regresó a Estados Unidos con un hinchazón en su cadera derecha después de una larga estancia en la India. La infección era "resistente a todos los fármacos antimicrobianos disponibles" y por desgracia murió poco después.

El Paciente B fue diagnosticado con cáncer de páncreas en etapa cuatro. Gracias a una innovadora investigación del genoma humano realizado, los médicos pudieron ofrecerle al paciente un coctel de tres fármacos que lograron llevar a remisión a este cáncer.  Lo consiguieron a través del uso preciso de la medicina. Una disciplina médica en crecimiento, la cual personaliza la atención a cada paciente utilizando los genes de este.

El Paciente B demostró el poder de la secuenciación genómica al haberle sido prescrito un tratamiento específico para el cáncer avanzado. Mientras que el Paciente A presentó la necesidad urgente de entender y mapear su código genómico de bacterias con respecto a la efectividad de los fármacos. La buena noticia es que, con los nuevos avances en la tecnología de secuenciación, podríamos estar cruzando una nueva frontera, más allá de la investigación del cáncer.

Esto apoya la Investigación del Instituto para el Futuro (IFTF, por sus siglas en inglés) que establece que estamos entrando a la próxima era de asociaciones entre el hombre y la máquina. Durante un taller de expertos, los panelistas coincidieron en que las tecnologías en juego durante la próxima década podrían “resolver algunos de los problemas intratables que la humanidad ha enfrentado durante largo tiempo”. Ciertamente estamos viendo que esto sucede actualmente.

Trabajando juntos para descifrar el genoma humano

Incluso ahora, las asociaciones entre el hombre y la máquina están comenzando a transformar la industria de la salud.

Se necesitaron varios años y un costo de 3 millardos  de dólares para desbloquear el genoma humano (manual de instrucciones para el cuerpo humano). Usando computación de alto rendimiento, se podrán obtener logros respaldados por la tecnología y así producir cálculos exponenciales en un corto período de tiempo, esto no solo produce más petabytes de datos para el análisis, sino también están dando más tiempo a los equipos de investigación para hacer lo que mejor saben hacer: entender las enfermedades y proporcionar planes de tratamiento que superen los obstáculos, como la crisis de los antibióticos que se avecina. IFTF describiría esta dinámica como una asociación entre el hombre y la máquina en acción.

La medicina de precisión, una manifestación de la asociación ente el hombre y la máquina, podría resolver la crisis de antibióticos eventualmente. Las instalaciones de investigación ya están monitoreando la respuesta del cuerpo ante las infecciones en lugar de la presencia de un agente biológico patógeno, reconociendo que las pruebas de detección rápida o cultivos de raspados pueden no identificar más del 50% de las infecciones y están plagados de falsos positivos (lo que ha contribuido al uso desmedido de antibióticos y, consecuentemente, a la resistencia de los mismos).

En los próximos 10-15 años, haremos aún más progreso en la medicina de precisión, lo que nos llevará a diagnósticos más rápidos para ayudar a los recién nacidos que hayan nacido con una enfermedad crítica, un mejor diagnóstico de cáncer, pruebas prenatales precisas para los futuros padres, y al desarrollo de fármacos. Para 2030, esto será la norma, pero esos 50 genomas se convertirán en 500, 5,000 o 50,000 y los sistemas de cuidado de la salud en todo el mundo proporcionarán tratamientos personalizados así como mejor información para encontrar nuevas curas.

El modelo en 2030 del cuidado de la salud

Para lograr esta visión, necesitamos tres cosas: en primer lugar, la tecnología. En segundo lugar, una cultura abierta para el desarrollo de ciencia con una educación abierta, comprometida con la revisión de datos en tiempo real y el compromiso del seguimiento al paciente a largo. Y en tercer lugar, tener un enfoque que le dé prioridad a la seguridad.

La tecnología ya se encuentra aquí. Desde la computación de alto rendimiento hasta el análisis y soluciones de lado de datos para colaborar a través de conjuntos de datos complejos. Para 2020, la humanidad habrá generado más de 2,314 exabytes de información médica, requiriendo el equivalente de almacenaje del número de laptops necesarias para llegar a medio camino a la luna.

Los factores culturales son mucho más variables. Casi la mitad de la población de Islandia ha ofrecido muestras de sangre para ayudar a los científicos a descifrar los códigos para una amplia gama de temas, desde el tratamiento de enfermedades hasta la comprensión de la inteligencia humana. Este proyecto ambicioso, dependía de que la población islandesa confiara que su información sería confidencial y la comprensión de que, al contribuir al estudio, estarían jugando un papel fundamental en la reducción de los riesgos genéticos para ciertas enfermedades al hacer avanzar la medicina de precisión.

Por supuesto, cuando se trata de este tipo de datos sensibles (y en volumen), la seguridad es primordial. Ya que estamos hablando acerca de la atención personalizada, cualquier dato que está siendo tomado para el análisis debe ser anónimo y protegido ante una violación cibernética.

Teniendo en cuenta que las ciencias de la salud y  las ciencias de la vida a nivel mundial enlistan la privacidad y seguridad de datos como una de las tres principales barreras para la transformación digital según el Índice de Transformación Dell Digital, es lógico pensar que aún queda mucho por hacer para proteger este rico banco de confidencialidad, pero la información crucial.

En resumen, nuestra salud futura depende de las asociaciones seguras entre el hombre  y la máquina, evidentes en el progreso que hemos logrado en la medicina de precisión: una consecuencia del ingenio humano y el poder acumulado de la tecnología. Este es un futuro en el que todo es posible, un sentimiento compartido por Jordon Howard, estratega del Bien Social, millennial y delegado de taller del IFTF, “Muchos de los problemas complejos a los que se enfrenta ahora la sociedad se originan en el desperdicio, ineficiencia y simplemente desconocimiento, como la manera de detener la mutación de ciertos genes. ¿Qué pasaría si pudiéramos resolver estos problemas al emparejarnos más estrechamente con las máquinas y usar la masa de datos que proporcionan para lograr avances más rápidos? Como equipo, podemos aspirar más alto, sonar en grande y lograr más”. Gran parte de esto se ejemplifica en los avances que estamos haciendo, y continuaremos haciendo, en la medicina de precisión, al abrazar la próxima era de asociaciones entre el hombre y la máquina.

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