Opinión

  • Estrategias idóneas para promocionar eventos

    Por varias razones, la promoción es un factor clave en el éxito de un evento. El objetivo principal de la promoción es atraer a visitantes y espectadores al evento. Un partido de futbol sin público es tan decepcionante como un partido de tenis con solo la mitad de asistentes. Por lo tanto, es esencial que los esfuerzos de muchas personas estén coordinados para organizar un evento.
  • Nuevas reglas de crecimiento

    Vivimos en una nueva era de consumo. Si bien nunca desaparece, la demanda está en constante cambio y por lo tanto el crecimiento es algo que no se puede seguir asegurando. Aun así, hoy existen más oportunidades para crear nuevos modelos de negocio y marcas realmente innovadoras.
  • El campeón anticipado

    En temas económicos es tan importante la justa que, después del evento, el PIB del país que lo organiza se ve directamente afectado. A la fecha, Brasil ha sido el país que más ha invertido en organizar la Copa del Mundo con 11 millardos de euros versus un promedio de 2.5 en Sudáfrica 2010 y Alemania 2006. Se ha mencionado que Qatar está intentando romper el récord con 120 millardos de euros.
  • La máquina de la felicidad y el futuro del marketing político

    Imaginen que les proponen entrar a la Máquina de la Felicidad, un dispositivo que se conecta directamente al cerebro para transmitir estímulos positivos mediante la proyección de experiencias felices. El objetivo es que el usuario experimente un estado de felicidad permanente, todo a cambio de que acepte estar conectado al aparato por los próximos seis años.
  • La innovación que empieza con: ¿por qué no?

    "Why Not", de Nalebuff y Ayres, es uno de esos libros retadores donde proponen preguntar "¿por qué no?" para innovar, y parten de una cita de Robert F. Kennedy: Algunos ven las cosas como son, y se preguntan por qué. Yo sueño con las cosas que nunca han existido y me pregunto ¿por qué no?
  • ¿Qué tipo de información recopila Facebook?

    La semana pasada, Mark Zuckerberg testificó ante el Congreso de los Estados Unidos. En donde respondió más de 500 preguntas y se comprometió a darle seguimiento a, cerca de 40 preguntas, que no pudo contestar en el momento.