Economía china en dos velocidades: IA impulsa exportaciones mientras inmobiliario arrastra el PIB
Analistas proyectan que el crecimiento del segundo trimestre podría caer por debajo del 4%, con el sector inmobiliario como principal lastre estructural para los próximos dos años
China atraviesa una bifurcación económica que los directivos con exposición a mercados asiáticos deben monitorear de cerca. Mientras la demanda de chips vinculados a inteligencia artificial sostiene las exportaciones y genera presión inflacionaria focalizada, las industrias tradicionales —encabezadas por el sector inmobiliario— continúan deteriorándose. Esta divergencia ya se refleja en los datos oficiales y complica las proyecciones de crecimiento para el segundo trimestre.
Jeremy Stevens, economista de Standard Bank, descarta un escenario de recuperación rápida. En una nota reciente señaló que alcanzar el 4.6% de crecimiento en el Q2 2026 carece de sustento creíble, y que el umbral del 4% representa el escenario más probable. Entre los factores que presionan a la baja: los conflictos geopolíticos han comprimido los márgenes de manufactura a mínimos de cinco años, la confianza del consumidor se mantiene débil y el comportamiento de ahorro precautorio persiste. Las ventas minoristas crecieron apenas 0.2% en abril —el ritmo más lento desde el fin de las restricciones por Covid en diciembre de 2022— y los economistas encuestados por Reuters anticipan un crecimiento de 0% en mayo respecto al año anterior.
El sector inmobiliario es el nudo central del problema. La firma KKR, en su pronóstico de mitad de año, identificó a la propiedad como "la única razón más importante" para no ser más optimistas sobre China. El inventario de viviendas no vendidas implica un proceso de ajuste más prolongado que en economías comparables. KKR estima que el arrastre inmobiliario sobre el PIB se reducirá de 1 punto porcentual este año a 0.6 puntos en 2026, pero advierte que incluso con una contribución de 2.5 puntos del proceso de digitalización en 2027, el crecimiento general se desacelerará al 4.4%. Para equipos directivos con cadenas de suministro, inversiones o estrategias de expansión vinculadas a China, este escenario de estancamiento estructural —no coyuntural— exige revisar supuestos de demanda y rentabilidad con horizontes mínimos de 18 a 24 meses. Entorno seguirá monitoreando los datos de mayo y las decisiones de estímulo previstas para julio.
