Cómo la IA está ayudando a descifrar papiros calcinados hace 2.000 años

La inteligencia artificial y el redescubrimiento de la filosofía antigua
La inteligencia artificial ha permitido desenrollar virtualmente un papiro calcinado por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., revelando un texto inédito de filosofía estoica sin poner en riesgo el frágil original. Este avance tecnológico ha sido crucial para acceder al contenido de un manuscrito que ha sobrevivido al desastre de Herculano, logrando descifrar 20 columnas de texto oculto que se extienden a lo largo de más de un metro de papiro.
El documento, conocido como PHerc 1667, forma parte de una de las colecciones más antiguas halladas en la biblioteca de una villa romana lujosa, destruida por la erupción que sepultó Pompeya y Herculano. Datando del siglo II o finales del III a.C., el papiro aborda cuestiones sobre ética, arte y comportamiento humano en la tradición estoica.
El proyecto Vesuvius Challenge ha incentivado el uso de inteligencia artificial y software avanzado para descifrar los papiros. Este concurso global premia a los equipos que logran “desenrollar” virtualmente los textos y descifrar la tinta oculta entre las fibras del papiro, utilizando imágenes de rayos X de alta resolución. Desde su inicio en 2023, el proyecto ha entregado cientos de miles de dólares en premios, atrayendo a equipos de todo el mundo.
Brent Seales, profesor de la Universidad de Kentucky, ha demostrado cómo los algoritmos de aprendizaje automático pueden identificar diferencias sutiles en la estructura interna del papiro, permitiendo distinguir la tinta invisible a simple vista. A pesar de los daños sufridos por el tiempo y los intentos previos de abrir el rollo, la tecnología ha permitido acceder a su contenido sin comprometer su integridad.
El análisis realizado por la papirióloga Federica Nicolardi y su equipo sugiere que el texto podría corresponder a un tratado estoico, posiblemente escrito por Crisipo, un destacado filósofo de la escuela estoica. Este manuscrito menciona a su sobrino y discípulo, Aristocreón, y aborda conceptos centrales del estoicismo, como la hormē, o impulso, advirtiendo sobre los peligros de no regular la conducta mediante la razón.
Una de las frases recuperadas del texto dice: “Indagaremos en algo, pero no lo comprenderemos si de alguna manera nos apartamos de nosotros mismos y de nuestra propia naturaleza”. Esta línea resalta la importancia de la razón y la inclinación natural hacia el bien como motores del conocimiento humano.
Además, otro papiro virtualmente desenrollado ha revelado la existencia del libro 8 de “Philodemus, Sobre los dioses”, confirmando que se trata de una obra de varios volúmenes. Hasta ahora, solo se conocía el primero. La papirióloga Nicolardi ha destacado que estos antiguos “libros muertos” están comenzando a hablar de nuevo, gracias a los avances tecnológicos.
Seales ha señalado que el desafío ahora se traslada de la tecnología para leer los textos a la labor académica de interpretarlos, abriendo nuevas oportunidades para el estudio y la comprensión de la filosofía antigua. Este redescubrimiento no solo enriquece el patrimonio cultural, sino que también invita a la reflexión sobre la relevancia de estos pensamientos en el contexto actual.



