Drones híbridos aéreo-acuáticos: tecnología de transición entre medios para operaciones de rescate
Prototipos con hélices de paso variable demuestran viabilidad operativa en exploración y búsqueda de personas
Drones capaces de transitar entre el aire y el agua sin reconfiguración mecánica representan un avance en robótica de propósito dual. Estudiantes de ingeniería desarrollaron un prototipo que demuestra esta capacidad mediante hélices de paso variable: durante el vuelo, el ángulo de las aspas se ajusta para maximizar el flujo…

Drones capaces de transitar entre el aire y el agua sin reconfiguración mecánica representan un avance en robótica de propósito dual. Estudiantes de ingeniería desarrollaron un prototipo que demuestra esta capacidad mediante hélices de paso variable: durante el vuelo, el ángulo de las aspas se ajusta para maximizar el flujo de aire; al sumergirse, se reduce el paso para minimizar resistencia hidrodinámica. Las hélices también generan empuje negativo, mejorando la maniobrabilidad subacuática. El diseño fue fabricado con impresión 3D y software personalizado, completado en dos semestres de investigación.
Esta línea de desarrollo no es nueva en la comunidad científica. En 2015, investigadores estadounidenses crearon un dispositivo ROV capaz de alcanzar 304 metros de profundidad. Más recientemente, prototipos chinos incorporaron cajas de cambios de doble velocidad en cada unidad de propulsión, optimizando el rendimiento según el medio. La convergencia de estos enfoques indica maduración tecnológica en sistemas de transición aire-agua, con implicaciones directas para operaciones de búsqueda y rescate donde la versatilidad operativa reduce tiempos de despliegue.
Para directivos de operaciones de seguridad y defensa en México y América Latina, esta tecnología presenta oportunidades en vigilancia costera, rescate en zonas inundables y exploración de infraestructura subacuática. La capacidad de un solo dispositivo para operar en ambos medios reduce costos de equipamiento especializado y simplifica logística de despliegue. Los retos pendientes incluyen autonomía energética extendida, resistencia a corrosión marina y certificación regulatoria para operaciones comerciales. El sector de tecnología de defensa y seguridad pública debe evaluar estos prototipos como componentes de estrategias de respuesta multiambiente.



